Hace unas semanas un maestro de yoga nos comentaba en clase, que una postura inicia, cuando puedes sostenerla durante cierto tiempo por ejemplo, 3 minutos, 8 minutos, etc.
El hecho de que puedas sostener una postura sin esfuerzo y de forma que te permita respirar de forma natural, es lo que origina que puedas lograr pasar a una transición dentro de la postura y a eso me refiero cuando te digo, «no te aferres».
Si alguna vez has practicado yoga creo que me vas a entender, porque cuando tu cuerpo cede de forma noble, se flexiona y se estira para lograr cierta postura, es muy sencillo pasar a la transición.
Sin embargo cuando el cuerpo esta rígido, la mente intranquila y la respiración a rítmica, es super complicado siquiera sostener una postura durante unas cuantas respiraciones.
En la vida cotidiana nos sucede lo mismo, hay veces en que nos aferramos a una persona, a una relación, a un trabajo, a una actividad y el hecho de que no podamos mantenernos enfocados crea complicaciones y eso evita que podamos progresar. Si nos aferramos a cosas o situaciones que no podemos controlar porque están fuera de nuestro ser, es difícil lograr la transición.
Resulta más sencillo enfocarnos desde el interior, por ejemplo una meta o un sueño surgen desde el interior y ahí es donde vamos a poder lograr la transición de forma rítmica y sin esfuerzo.
Por ejemplo, sí estamos en una relación amorosa y nos aferramos a la persona, la sofocamos y no la dejamos ser, nuestra relación se va a estancar, es mejor que ambos se enfoquen a un objetivo que tengan en común, así podrán adquirir paz mental y un ritmo que les permitirá fluir hacia una transición o progreso en su relación.
En el trabajo muy a menudo nos aferramos a un sueldo, a un horario, a un objetivo que no es nuestro, en primera debemos descubrir si nuestro objetivo o sueño empatan con el de nuestro trabajo y con lo que hacemos.
A veces nos aferramos a una actividad: «voy a bajar de peso» y debemos preguntarnos porque?? y descubrir si esa respuesta empata con nuestro verdadero sueño interior que sería obtener salud y no, volvernos talla 5. Debemos ser cuidadosos y descubrir si lo estamos haciendo por las razones correctas, sí no será difícil sostener ese nuevo habito.
En la vida cotidiana nuestro sueño o meta a corto, mediano o largo plazo se vuelven nuestra postura de yoga. Nuestros sueños siempre se desdoblan, se expanden y nos permiten la transición.
Lo que nace desde el corazón se realiza con naturalidad.